domingo, 24 de marzo de 2013

Al cuarto día se hizo lunes y le siguió el jueves, a su vez vino el martes y noviembre se hizo enero en menos de tres semanas. Los hombres le rezaban a la luna a plena luz del día y ellas, de noche, le regalaban ofrendas al sol que bañaba sus rostros con luminosas pinceladas frescas.