Es cuando toda la energía se consume y la esperanza muere que de la mas profunda oscuridad brota la semilla del mal. Lentamente echa raíces de venganza una rosa negra en los jardines de Lumartré.
viernes, 26 de septiembre de 2014
sábado, 1 de febrero de 2014
Solo fue un hombre hasta el día de su primer muerte, luego volvió como El Mesías. Sin embargo su vida como tal, si las historias son ciertas, no duró demasiado. Otra vez la muerte lo alcanzó, y aquí se esconde una enseñanza para quien sepa encontrarla.
La alfombra era gris, un gris sucio percudido por el tiempo. Tres manchas frescas la decoraban. Lamió su labio superior y sintió el gusto cálido de sangre nueva. Llevó la mano hacia su nariz y está se volvió roja. Con la manga de la camisa intentó cubrir la hemorragia mientras intentaba ponerse de pie.
Una vez arriba y cubriendo aún su rostro intentó comprender lo sucedido. El lugar era ajeno a su memoria, no sabía como había llegado, si solo o acompañado, si era un sueño o realidad. El cuarto era pequeño, las paredes cubiertas de bibliotecas a excepción de una en la cual reposaba un escritorio antiguo y una silla de tres patas. No había ventanas o rendijas de luz, podría decirse que allí no llegaba el día, tampoco la noche.
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