Cada mes tiene su lluvia propia y cada lluvia una única gota mágica que, de caer en la cabeza de una persona, le otorgará un don especial. Es como ganar la lotería, dice él, mientras camina empapado por la calle de adoquines. Nunca se sabe, quizás esta vez si me toque a mi.
3 comentarios:
Siempre nos cae una que otra gota en la cabeza. Es cuestión de descubrir qué trae cada una, creo. Saludos!
Pero hay una gota especial, una por mes, con propiedades mágicas. A veces elige en que cabeza caer, otras veces es simple azar. Están los afortunados, los desdichados y los que nada saben de esta historia.
Habrá que dejarse empapar por la lluvia más seguido. En algún momento llegará.
Dichosos los que nada saben de la historia, porque jamás añorarán la gota mágica.
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