lunes, 25 de abril de 2011

En el castillo de T se viven días de tormenta, esquemas complicados que nos llenan de agua los ojos y nos obligan a sentarnos cinco minutos para poder secarnos las lágrimas y volver a mirar el camino correcto. Mientras todo parece caerse a pedazos sigo pensando en lo lindo que sería conocer una pelirroja, cuenta pendiente. No nos vamos a dejar vencer, si la lluvia continúa, entonces armaremos la revolución.

1 comentario:

sofía dijo...

Tengo una pelirrojasssssa para mostrarte, se llama Zanahoria.