Entras a un kiosko y te encontras entre las golosinas una billetera con setecientos mangos y todos los documentos del dueño, cédula, tarjetas de crédito, débito, registro de conducir, club la nación, showcase, obra social, seguro del auto, toda una vida entera.
Entonces, que haces?
a) La devolves (sos un copado y te ganaste el cielo)
b) Te quedas la guita y la devolves a los pocos días (ehmmm sos buena onda pero medio garca)
c) Te quedas la guita y la tiras por ahí (sos un pobre diablo)
d) No devolves nada y te llevas todo silbando bajito (sos satán satán satán!)
Che, nadie vió mi billetera?
Definitivamente estoy pasando por un momento de existencialismo extremo. Necesito un ángel, urgente, con alas lindas para volar lejos.
2 comentarios:
¡OH NO! Creo que peder la billetera es una de las peores cosas que te pueden pasar, burocráticamente hablando.
No quiero pensar en el infierno que va a ser renovar todo eso que perdiste.
Perdón por la buena onda, eh!
soy buena onda pero medio garca xD jajaja
*hadis*
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