Me han regalado un puñado de palabras que todavía no se usar con propiedad. Me han advertido que no las malgaste, pues solo tienen un uso. Apenas me animo a abrir la bolsa de tela que las esconde. Allí veo unas cuantas letras sueltas y no se si es mi trabajo unirlas y darles sentido, o si sabrán encontrarlo por ellas mismas.
Me han dicho que las lleve conmigo hasta que una despedida lo amerite. O hasta que conozca al amor de mi vida. Pero la duda me invade, ¿como no pensar que quizás estaría derrochando una oportunidad?
El ejecutante me interrumpió con una corchea punzante de su flautín antiguo. No pienses mas, me dijo aún con la mirada en el instrumento. Tocaré hasta que te distraigas en las notas de mi melodía y no en un puñado de letras rotas; puesto que eso son. Unas letras sueltas sin sentido.
Deben de tener algún sentido, respondí sin quitarle mi atención al regalo. Hubo un silencio de contemplación, el flautín desprendía una melodía triste.
Tu mirada perdida te vuelve mas hermoso. Esas palabras parecen consumirte. En tu sonrisa veo al Diablo. Ten cuidado, ese obsequio puede esconder una maldición. ¿Me repites de dónde sacaste eso?
Ya lo sabes. Una sombra de lo que alguna vez fue. Una sombra me las dio.
4 comentarios:
Me gusta lo que leo.
Me gustó, está bueno.
Genial !!!
Gracias ladies.
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