Esta mesa que ustedes pueden apreciar, trabajada en fino roble de color oscuro, en forma circular y con una abertura en el medio (para una persona y en forma de exhibidor), fue pensada por mi mismo en un diseño mental y fantástico para que ustedes mismos puedan recrearla en sus cabezas, tal cual como yo alguna vez la imaginé.
Sepan que esta mesa está llena de herramientas de toda clase. El arte de entrar en las idea de las personas, hurgar en sus fantasías y moldear sus sueños es extremadamente especial, se necesitan recursos de diversos tipos, desde gritos y sustos hasta creatividad y amor en cuotas. Goteros de sensaciones y espátulas curvas, cinceles afilados y martillos con cuatro masas de menor a mayor en peso según sea la necesidad del artista cirujano. Sobre mi cabeza un gran farol, ideal para iluminar en el interior de los pensamientos de las personas a tratar y no perderse en el viaje.
Ahora bien, comencemos a trabajar. Lo primero que debemos hacer es colocarnos aquel par de guantes de latex que vemos a la derecha del gran tablón. Entonces una vez que nuestras manos están cubiertas y libres de gérmenes buscamos ese afiladísimo escalpelo/bisturí que tenemos en el centro de la mesa. Cuidado en este punto ya que realizar una incisión apresurada en el objetivo podría desencadenar una fuga de pensamientos difíciles de controlar. La forma de entrar en una mente es dormirla con anestecia, lograr que toda fuerza de concentración se enfoque en un punto dejando desprotegidos las areas que deseamos manipular.
La forma de sedar las ideas son tan básicas como simples. Analizar, describir el momento, la dureza de la mesa, el peso de las herramientas, el proceso y las ideas, todo eso ya está dentro de sus cabezas en este preciso instante. La anestecia funcionó y ahora puedo fabricar ilusiones a mi antojo para que cada uno las piense según el nivel de detalle que puedan asignarles.
Fuí capaz de entrar en forma de fantasía en sus cabezas. Así funciona la anestecia. Así se entra en una mente. Por favor, no dejen las mesas ni las herramientas en el salón. Llevenlas a casa y trabajen con eso, espero ver resultados pronto.
Hasta la próxima clase.
1 comentario:
Hasta mañana seño!
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