viernes, 26 de noviembre de 2010

No temas

No temas pequeño niño, no es el momento aún, conmigo cerca estarás siempre a salvo. Velaré por tus sueños y haré guardia para que descanses en paz. Ahuyentaré todos tus miedos y venceré a los demonios que intenten convertirse en tu pesadilla. Los mantendré alejados (hasta que mi espalda aguante), lo prometo.

Dime pequeño, ¿eso te haría feliz? Porque te ofrezco años de tranquilidad, tanto nocturna como diurna, ya sean horas prolongadas o efímeras siestas. Dibujaré tus paisajes con colores radiantes y podrás montar unicornios, rescatar princesas y ser el héroe que asesinó al dragón, si así lo deseas. Es tu mundo, es tu refugio, y es mi responsabilidad. 

Pero he de advertirte niño, que no todo en la vida es eterno, y tanto mi protección como mi abrigo, algún día menguarán (lo sabrás cuando mi rodilla derecha toque el suelo). Podrán pasar años, décadas o más, incontables lunas e incontables soles, quien supiera decirlo. 

Y llegado el momento, el tiempo me pasará factura y todas esas cicatrices que hasta entonces levantaré como trofeos de guerra en tu honor, se abrirán como purulentas llagas de cansancio, dejando las puertas de tu descanso sin guardia ni guardián.

Pero no temas pequeño, porque para entonces serás grande e invencible y otro recién nacido escuchará de tu boca esta misma promesa. Porque los antiguos, velamos por el mañana de los que amamos.

3 comentarios:

Amor primario dijo...

Bellísimo! le dejo mi sonrisa por un momento. Eso es lo que usted me dió con este post. Un hijo en camino? o a uno mismo?

Tom dijo...

gracias!

ni lo uno ni lo otro, simplemente surgió y bueno, no vamos a dejarlo perderse en el tiempo.

sofía dijo...

Como dice la etiqueta, cuentos maravillosos.
By the way, amo tus bienvenidos.