lunes, 12 de diciembre de 2011

A Todos Y Cada Uno De Ellos

He creado lo que algunos consideran una abominación y que jamás entenderán en su percepción infantil (teniendo en cuenta que hasta un pequeño tiene más imaginación). En lo que a mi respecta, que se pudran todos y cada uno de ellos. He obrado con mi corazón y he puesto todos mis sueños a la obra y despliegue del arte para que estos ignorantes no tengan la capacidad suficiente para comprender lo que a mi me sucede. En lo que a mi respecta, que se pudran todos y cada uno de ellos. La monstruosidad de la cual ríen y se burlan me pertenece a mi y a nadie mas que a mi, levantada desde mis amores y mi oscuridad mas sincera. Siento que les causo vergüenza, una vergüenza ajena que roza con el chiste de ser quien soy. Ni las aves vuelan cerca de la escultura, parece que tienen temor de que cobre vida propia y se las devore una a una. Si fuese por mí, que así suceda y los busque (no a los pobres pájaros), que se pudran todos y cada uno de ellos. Yo a diferencia del mundo, me identifico con lo que veo. Unas inmensas alas de piedra, mezcla de cuervo y águila pero con las pequeñas garras de los vampiros que una vez vi en una cueva del Caribe. Tiene lo justo y necesario y mas aún, poder y fuerza para levantar al gigante en los aires y darle velocidad en la caza, también calidez y bondad para abrazar un alma en pena y resguardarla de las miradas acusadoras. Y que decir del rostro de la bestia, porque así se refirieron a ella, una bestia. Ellos son bestias, todos ellos, y en lo que a mi respecta, que se pudran todos y cada uno. Me preguntaron, intentando contener la postura entre carcajadas, el porqué del tercer ojo y su extraño tamaño. Que van a saber, sobre las puertas del alma y el observar más allá. Me dieron una lección sobre anatomía, justo a mi, que he leído bibliotecas enteras sobre criaturas del mundo, tanto del conocido como de los desconocidos. Tres piernas y no deja de ser un cuadrúpedo, tres cuernos (el del medio más largo que el resto sin ser curvo y si muy afilado), colmillos del tamaño de mi pulgar y una densa cabellera de pelo grueso amarronado cayendo libre dese el cuello hasta donde comienzan las placas de la cola vivoril escamosa. Les vi los ojos bañados en lágrimas cuando se refirieron a las pezuñas de la inmensa estatua, he de explicarles y para que perder el tiempo, que las pezuñas son firmes y sólidas, dando base y estabilidad además de rapidez y potencia. Rieron una vez más. En lo que a mi respecta, que se pudran todos y cada uno de ellos.

Aún no he terminado. Cuando sea el momento esta obra sabrá cobrar vida y veremos quien ríe. En lo que a mi respecta, que se pudran todos y cada uno de ellos.

No hay comentarios: