No hay personajes reales en las historias de ficción. Pueden existir rasgos que creemos biográficos en ellos, pero no así reales. Es la percepción del lector lo que le otorga la llama de vida necesaria para que un protagonista tenga carisma, o no la tenga. Es por eso que un héroe puede ser visto como un villano, o un malvado ser considerado lo opuesto, dependiendo de la perversión o bondad de quién está detrás del texto concentrado.
3 comentarios:
Totalmente! esa es la base de la ficción...y tb lo lindo de escribir ficción...porque podés plasmar en un personaje rasgos biográficos que no dá decir "soy yo" o "fulano de tal" pero es súper válido como método de catarsis!jeje
Besot!
La magia de la literatura!! El juego entre el narrador, el autor y los lectores.
"Lector in fábula" de Umberto Eco, tal vez te interese porque justamente plantea esta idea (un texto se emite para que alguien lo "actualice", y en esta cooperación adquieren relevancia las competencias del destinatario que no siempre coinciden con las del emisor)
Genialísimo.
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