Los cuentos sobre conspiradores son traicioneros hasta para el propio lector. Es imposible distinguir si están jugando con uno, si están confabulando o simplemente es artimaña de baja calaña. Por tal motivo he puesto en movimiento mis dones de poder para juntar en un antiguo almacén a ciento catorce actores y cuarentaysiete actrices. Cada cual con órdenes específicas sobre que decir y como responder ante las palabras de los otros cientos, misiones y objetivos a la carta y un antiguo caserón convertido en planchas de teatro libre. He de llegar, con cuaderno y pluma en mano, ha descubrir la verdad sobre los conspiradores, sobre sus aventuras y redes tramposas. Perfecciono mis ojos, agudizo mis oídos y créanme, que no le creo a nadie, ni ustedes deberían creerme a mi, ni a ellos a nosotros, ni ustedes a ustedes mismos.
Porque les cuento un secreto, en este exacto momento si mis crónicas están en lo cierto, alguien esta conspirando contra usted.
2 comentarios:
Me encantó, Tom !
Perfecciono mis ojos, agudizo mis oídos y créanme, que no le creo a nadie, ni ustedes deberían creerme a mi, ni a ellos a nosotros, ni ustedes a ustedes mismos.
Me encantó, siendo directa.
Publicar un comentario