En Panamá me pinte -de negro- la uña del pie derecho (dedo gordo) y aprendí a apreciar mis pies de una nueva forma, jamás les había prestado atención.
Estoy seguro que ninguno de mis Clientes se imagina lo que hay dentro de mis zapatos brillantes, eso es lo hermoso de tener un lado secreto.
1 comentario:
Te gusta jugar a eso de los secretos eh.
Amo mis pies, y más cuando tengo las uñas pintaditas. Son tan pequeños.
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