Esperaría a que te duermas bajo mi brazo izquierdo para poder acariciar todo tu cuerpo con el derecho. Sin dejar de mirarte, recorrería tus piernas con la yema de mis dedos y sentiría tu piel suave hasta tu cintura. Me tienta hacerte cosquillas pero me controlo, se que estas descansando a mi lado y nada haría por perturbar tu paz. Adoro tu curvas y más aún me gustaría poder bajar a tu ombligo para decirle Hola con mi lengua. Estoy seguro que te robaría un par de sonrisas, algún que otro gemido y un golpecito tímido en la cabeza. Pero no, no te pienso despertar.
Me gusta ver como tus pelos lacios envuelven mi hombro y lo hacen desaparecer. Tu respiración es silenciosa y profunda, tus labios cerrados piden los míos pero… una vez mas debo contenerme. Quizás me decida al fin a susurrarte algo al oído (que solo nosotros entendamos, son códigos) y morderte la oreja despacito para bajar por tu cuello con la humedad de mi boca.
Pero hay tiempo y la paciencia es una virtud. Dormir siesta a tu lado es lo que más disfruto en este momento y me quedo con la fantasía de devorarte entera en sueños.
¿Vamos a la cama? A dormir con vos, conmigo, juntos.
Me gusta ver como tus pelos lacios envuelven mi hombro y lo hacen desaparecer. Tu respiración es silenciosa y profunda, tus labios cerrados piden los míos pero… una vez mas debo contenerme. Quizás me decida al fin a susurrarte algo al oído (que solo nosotros entendamos, son códigos) y morderte la oreja despacito para bajar por tu cuello con la humedad de mi boca.
Pero hay tiempo y la paciencia es una virtud. Dormir siesta a tu lado es lo que más disfruto en este momento y me quedo con la fantasía de devorarte entera en sueños.
¿Vamos a la cama? A dormir con vos, conmigo, juntos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario