miércoles, 12 de enero de 2011

De Soñadores y Pragmáticos

Lo conocí en vida pero aprendí a apreciarlo días después que me anunciaran su fallecimiento. Era un compadre más que un hermano y la distancia y las peleas de vanidad que reinaban en nuestra amistad nos supo separar durante los últimos años, media década más dos (pasado el invierno serían ocho), para ser más exactos. Supimos recorrer el mundo juntos y nuestros puños se cruzaron incontables veces, tanto en nuestras mejillas como contra la de nuestros oponentes. Carcajadas en burdeles de humo espeso y botellas vacías sobre ceniceros completos de historias románticas. Compartimos mujeres y tristezas, envidia y competencia.

Tanto camino recorrido para distanciarnos así nomás. Era un cable a tierra, aquél que juzgaba mi razón y excesivo uso de la lógica para intentar explicar los sucesos del mundo y el amor, la muerte y la vida, hablándome de como obra la suerte y el destino, justo a mí, caballero de las ciencias exactas y los números pares. El era un soñador, yo un pragmático.

Como decía, sonó mi teléfono un martes a media mañana y fue su nieta quien me comunicó la noticia. Renata, de voz quinceañera, simplemente soltó la muerte como quien lee un diario, como quien vende un perfume puerta en puerta. Ni sabía quien era yo realmente, me di cuenta cuando preguntó por mi nombre de pila y apellido, con una sequedad dolorosa. Su abuelo jamás me había llamado así, para él yo tenía otro registro, aquel que los pisceanos les dan a la gente con la cual comparten aventuras. Quizás si le cuento que yo crucé Babilonia a pié con su abuelo entonces me reconozca. O si le digo que fui yo quien lo salvó de un tigre enfurecido en la India (pero con una cicatriz profunda como recordatorio), entonces tal vez me hable con otro tono. 

Prefiero seguir en el anonimato, al menos por ahora. Habrá tiempo de contar anécdotas, tiempo siempre sobra. Nunca faltará un bar amigo que abra las puertas a los contadores de cuentos, a los fabuleros y  a viejos amigos que lloran por aquellos que se quedaron en el tiempo.

3 comentarios:

sofía dijo...

Hubo cambio por acá! Me gustaba más blanco, un comentario nada más.
Y sí, por favor estemos más allá de todo eso. Creamos en nosotros mismos, no en lo que nos quieren hacer creer.

sofía dijo...

Jajajaj el fondo del blog me apareció rojo, y no sé, creo que antes era blanco, pero me dejás en la duda porque ahora aparece negro.
Y lo otro se refería al bienvenidos vigente!

Tom dijo...

Arregla tu monitor, es negro el fondo!!!!