Necesito que comprenda, estimado lector, ciertas reglas -no tan reglas- que estructuran las líneas de mis relatos, incluso de los más verídicos. Hay una música que todo lo abraza. Hay tonos y semi tonos, que le dan coherencia a sucesos que a simple vista nada tienen que ver. Hay notas al pie y al margen, para que siga conmigo mientras escribo. Ese repiqueteo pum tum pum es un compás, para que puedan mantener el ritmo de mi proza.
Me gusta pensar, y de tal forma entender, que la armonía proviene de la naturaleza del silencio. Como hace no mucho tiempo expliqué, un visionario que escribía sus memorias usaba un Cronógrafo para captar los gritos del mundo y transformarlos en tiempo. No es casualidad que así sea, un hecho meramente atemporal, sin comienzo ni final, bajado a la realidad del hombre para ser traducido en detalle, al final de cuentas, la historia viva de la palabra no hablada.
Todo lo que digo puedo ser comprobado y verificado, para que vean que más allá de mis cuentos, algunas leyendas, hasta ciertas fábulas que he compuesto, no todas son inventadas y muchas de ellas guardan celosamente una verdad que pocos tienen la habilidad de observar (diría yo, un don de los nacidos bajo la luna de Piscis).
Sígame con la imaginación, en esta pradera verde de noche estrellada. Recuéstese en el pasto y mire hacía el Cielo. Allí en lo alto, miles de brillantes puntitos titilan difusos, semifusos, llenos y vacíos. Estire el brazo, delicadamente por favor, y usándolo a modo de pincel dibuje suaves líneas en la profundidad de la negrura, cinco para ser específicos, cinco líneas paralelas que en la lingüística que conocemos recibe el nombre de pentagrama. Ahora bien, es momento de dejarse llevar, observar la partitura, completada por mágicas notas que consuman la música de la cual les hablé. Si somos pacientes, veremos la luna pasar por el bastidor invisible, y Solfeo orgulloso sonríe desde algún lado, dando comienazo a esta orquesta primaveral.
Sean en paz, en la quietud de la fantasía que todo lo logra. Hay una melodía, con ritmo y canto, de miles de años que nos trae el tiempo; lástima que no tienen un Cronógrafo como el visionario para dar detalle de las historias que contiene. Yo si tengo uno, y si me tienen paciencia, voy a contarles incontables leyendas, todas aquellas que pueda traducir, de la naturaleza y la palabra no escrita.
Para ustedes, con placer.
2 comentarios:
Bueno, primero hola, estuve tiempo largo fuera de esto y recién llego. Como estas?
Segundo:
lo que escribiste antes de este post, eso que decis de escribir para vos solo porque nadie lee más de sos renglones es DEMASIADO CIERTO. Y también me pasa y te juro que me da tanta bronca que subiría frases peores a la que vos pusiste y diría cosas muy fuertes, pero que se yo, no lo vale.
Así que te doy la mano en tu pensamiento.
Tercero:
con respecto a este post en particular tengo que decirte que me encantó.
Te he dicho que esta forma de expresarte es la que mejor te queda (a mi gusto), aunque también me muero de risa y me llama la atención la forma que tenes de decir cosas más superficiales, graciosas o con doble sentido como haces algunas veces.
Me gustó mucho como juntás diferentes temas en un solo texto, melodías, escritura, sentimientos y hasta vuelos (que serían desvaríos que integrás dentro de una misma idea), y lo bien que todo esto te resulta!
El final es muy acertado también y me hizo sentir humildad de tu parte, al exponerte en todos tus escritos y regalarnos un poco de lo que te gusta escribir.
(espero no te moleste la extensión del comentario)
(Permiso) Hola, recién llego a este blog, así que con el título "Estimado lector" me sentí tentada.Ahora que ya estoy al tanto de las "notanreglas" me preparo para leer otras entradas.
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