A contramano de la creencia popular, el destino del mundo se maneja desde abajo y no desde arriba, como mal aprendimos de la cultura y la religión. Esto lo digo con conocimiento de causa y no por simple cuentista con alma de bufón, por ende puedo afirmar con la frente en alto que yo puse mi pie en el cuarto de máquinas, que mis ojos contemplaron los miles de millones de hilos atados a incontables manijas, pedales y mancuernas, movidos por él y nada más que él.
No, no, miento, o no me expreso bien. Él los guía, los dirige y los manda. Pero no tiene tantos brazos como para sostener semejante estructura, solamente dos y con eso le alcanza. Tampoco tiene suficientes piernas como para coordinar y organizar, con dos camina, con dos camina muy bien. Son sus ayudantes lo que traen, llevan, sostienen y manejan esta empresa de destino puerta a puerta, de aquello que haces sin pensar y también de eso que sucede por suceder.
Y lo repito, yo se como es, donde es y que es. Pero no es allí arriba en las nubes, oh no, ni de casualidad. Es abajo, muy abajo, mas abajo que abajo, en lo profundo, en el abismo de lo profundo, en el abismo del vacío del profundo abajo del fondo. Allí, él hace y deshace, todos los días, todas las eternidades.
Y lo repito, yo se como es, donde es y que es. Pero no es allí arriba en las nubes, oh no, ni de casualidad. Es abajo, muy abajo, mas abajo que abajo, en lo profundo, en el abismo de lo profundo, en el abismo del vacío del profundo abajo del fondo. Allí, él hace y deshace, todos los días, todas las eternidades.
Lo digo con conocimiento de causa y no por simple cuentista con alma de bufón (disculpad, a veces repito, lo hago sin pensar), que a mi y solo a mi me han cortado el cordel del tiempo. Porque yo puse mi pie en el cuarto de máquinas, que mis ojos contemplaron los miles de millones de hilos atados a incontables manijas, pedales y mancuernas, movidos por él y nada más que él, y fue él y nada mas que él, quien con una tijera de plata y oro cortó los nudos que me ataban al destino.
Yo, el Sin Camino.
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