Aquella mujer sintió que por primera vez en su vida se encontraba en el momento justo, en el lugar exacto y de la misma forma como alguna vez lo hubiese soñado. Todas las estrellas, todos los planetas, las millones de constelaciones y quien sabe cuantos cometas parecieron alinearse en la misma sintonía, y esa dama en la esquina del salón, sentía la energía del destino entrando por su piel.
Sentada en el fondo del bar, mirando con atención y cautela como quien busca la invisible debilidad de su presa, observaba desde la quietud de su sombra bajo una espesa nube de perfume francés. Llevada por el olfato de un cazador, giró la vista en dirección al hombre que bebía un vaso de whiskey al final del bar, ajeno al tumulto del lugar. Por un momento le recordó a ella misma y la idea definitivamente la sedujo. Atraída por la sensación de que no hay nada más definitivo que algo provisorio (guerrera de incontables batallas, todas perdidas, y lamentablemente, cada una de ellas en los misteriosos terrenos del corazón), se acomodó el peinado y mirándose al espejo de la pared tomó la confianza necesaria para acercarse al extraño de una buena vez.
Si la mentira es mediocre, conviene decir la verdad. Por este motivo decido ahora no contar lo que sucedió a continuación, un cruce de palabras que comenzó con seductoras sonrisas y un escote profundo para concluir en llanto y tristeza y juramentos de nunca más. Una caída más para ponerse de pie nuevamente, los cielos que se apiadaron de su desdicha y ahora si, por primera vez en mucho tiempo, su noche tuvo el final que ella esperaba.
Con otro sujeto. Sin lágrimas pero con alegrías. Una oscuridad que duró hasta el amanecer donde en silencio juntó su ropa del suelo y sin despertarlo escapó de aquel sueño para llegar a horario y prepararle el desayuno a su familia, esta vez sin los vientos del universo a su favor, con sus melancolías y frustraciones de la rutina diaria.
Guerrera de incontables batallas, le decimos nosotros, los que ahora conocemos su historia.
10 comentarios:
Tom, las contribuciones fueron pocas pero el resultado final logró la magia!!
Ta claro que vos deseabas algo más multitudinario, pero tampoco hay que renegar de un buen ménage a trois!!!! jajajaja
Tus palabras derraman glamour...
Slds!
Me encanto!!! quienes lo lean dirán pucha porque no le di una frase! TE LO ASEGURO!
vamos por un té? jaaaaaaaaa esa frase para tu próximo pedido
Bss
La Redonda: derraman glamour, alguien que me conoce al parecer.
La Go: Vamos por uno, pero despues te vas!
Llegue acá ayer por el blog de La Go. No te conozco...
Las ambrosias literarias se derraman por los ojos de quien sabe reconocerlas.
Bso.
opa, que buena onda!
El té lo invito yo y vos despues te vas ;) jajaja
que kilombo se armooo!! jajajaja
acepto, y dps me rajo rapidito.
cuando las chikis lean todo esto te amaran!!!
Que problema, uff.
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