martes, 6 de septiembre de 2011

Un Recuerdo

Una vez, recuerdo sentado en este oscuro sillón, logré transformarme en sábana blanca mientras dormías una noche de septiembre. Suavemente y sin despertarte me enrede entre tus piernas, acariciando tus muslos, perfumándome de tu perfume. Tu cintura me abrió camino y entre tus pechos un rato mi cuerpo descansé. No hubo resistencia, me alimenté de tus sueños, aprendí de tus pesadillas y antes de que abrieras los ojos te dejé en absoluta soledad.

Me fui de allí en silencio, con la panza llena de memorias que no eran las mías.

Si supieras lo que mis ojos vieron, sonreirías de emoción. Si hubiese permitido que me acompañes, no alcanzarían tus lágrimas para terminar con tanto dolor. Pero no temas Querida, porque jamás sabrás lo que fui, lo que hice, y lo que te pretendo hacer. 

No eres más que un recuerdo, desde un sillón, lejos de tu cama de sábana blanca.

9 comentarios:

Nada más importa dijo...

Las cosquillas hicieron que recuerdes esto?

Haces que yo también quiera mi primavera anticipada...


(que lindo escribiste, describiste quizás, algo mundano, como líneas perdidas en un bello poema)

Tom dijo...

Si supieses solamente...

Nada más importa dijo...

Si supiese, podría opinar con conocimiento completo de la situación.
Pero como lo desconozco, entonces fantaseo, con lo que leo

Tom dijo...

Es la idea, no esta mal de vez en cuando regalarse una mentira que disfrutar.

Nada más importa dijo...

Seguro.
Sino, en mi caso, no tendría nada

Vos tenés un sillón y un par de sábanas

Tom dijo...

Esa NO es la actitud. Tener o no tener es relativo, acá todo es posible.

Nada más importa dijo...

Es verdad.
Recién leí esa frase en algún lado.
Impresionante no?

Tom dijo...

Podria decirse que si.

Nina dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=wMSyuAzBYww